
Los Sistemas de Alimentación Ininterrumpida (SAI) de Salicru han sido seleccionados para garantizar el suministro eléctrico en el aeropuerto Charles de Gaulle, proporcionando estabilidad a sistemas críticos como radares y transmisores. Este proyecto subraya la importancia de soluciones energéticas avanzadas en sectores exigentes como el transporte aéreo.
Considerado el aeropuerto más grande de Francia y el segundo de mayor tráfico en Europa, el Charles de Gaulle ha confiado en los SAI SLC CUBE3+ de Salicru para asegurar el correcto funcionamiento de los equipos esenciales para la navegación aérea y la gestión del tráfico. Este despliegue prioriza la seguridad energética y la fiabilidad tecnológica como pilares fundamentales.
Características avanzadas del SLC CUBE3+
El SLC CUBE3+ incorpora tecnología de doble conversión en línea, lo que proporciona protección avanzada frente a cortes y perturbaciones eléctricas. Destaca por un rendimiento excepcional del 95% en modo en línea, un diseño compacto que optimiza el uso del espacio en las instalaciones y un THDi casi nulo, que reduce la contaminación de la red eléctrica aguas arriba y permite dimensionar de forma más eficiente los grupos electrógenos.
Además, su capacidad de conectar hasta cuatro equipos en paralelo lo convierte en una solución escalable y adaptable a futuras necesidades.
Gestión inteligente de baterías
Este modelo también optimiza la gestión de las baterías, monitorizando parámetros críticos como la tensión al final de la autonomía o ajustando la carga en función de factores como la temperatura ambiente, el tipo de batería o el consumo conectado.
Gracias a estas innovaciones, los SAI SLC CUBE3+ de Salicru son una apuesta sólida para la estabilidad eléctrica en instalaciones críticas como el aeropuerto Charles de Gaulle.


SECORSA (SUMINISTROS ELÉCTRICOS CORDOBSES, S.A.) ha recibido una ayuda de la Unión Europea con cargo al Programa Operativo FEDER de Andalucía 2014-2020, financiada como parte de la respuesta de la Unión a la pandemia de COVID-19 (REACT-UE), para compensar el sobrecoste energético de gas natural y/o electricidad a pymes y autónomos especialmente afectados por el incremento de los precios del gas natural y la electricidad provocados por el impacto de la guerra de agresión de Rusia contra Ucrania.